Los samis en Suecia

Los samis en Suecia:
Un pueblo antiguo con raíces en el Ártico

Los hallazgos arqueológicos indican que el pueblo sami ha vivido en la región ártica durante miles de años. Los samis modernos basan su vida en su rica cultura y en tradiciones muy arraigadas, pero también se alegran de usar motos de nieve en lugar de esquíes para cuidar a sus renos. 





Tiendas tradicionales junto al cercado para marcar renos en una población sami.
Tiendas tradicionales junto al cercado para marcar renos en una población sami. Fote: Kate Kärrberg/Johnér
El país de los samis (lapones) – conocido por Sápmi – se extiende a lo ancho de toda la zona norte de la región ártica de Escandinavia y de la península de Kola, en Rusia. Los samis han sido reconocidos por las Naciones Unidas como un pueblo indígena, lo que les da el derecho a conservar y desarrollar su artesanía, su idioma y su educación, la cría del reno, las tradiciones y su identidad. No hay censo de samis, pero la población se estima en alrededor de 70.000 personas, dispersas por cuatro países: aproximadamente 20.000 en Suecia; 40.000 en Noruega; 6.000 en Finlandia; y 2.000 en Rusia (península de Kola).

Un pueblo nómada

Originariamente, los samis eran nómadas, vivían en tiendas durante el verano y, en la temporada más fría del año, en cabañas de turba más sólidas. Actualmente, algunos samis siguen viviendo en tiendas, aunque la mayoría ya tiene viviendas modernas. Muchos samis han emigrado al sur de Suecia. Hoy día, tan solo un diez por ciento de los samis suecos se ganan la vida con la industria del reno; muchos combinan sus negocios familiares con el turismo o la pesca.

La cría del reno

A los samis se les conoce a menudo por “el pueblo de las ocho estaciones”: su actividad pecuaria con los renos tiene temporadas específicas para los partos, la marcación, el recuento, la castración y la matanza.
Los cambios habidos en los derechos de pastoreo y en las zonas de tala han conducido a nuevas formas de actividad económica. En el 2011, el Tribunal Supremo falló a favor de los samis concediéndoles derechos consuetudinarios a tierras específicas, lo que es posible que sea el veredicto moderno más importante por lo que se refiere a cuestiones legales para los samis.
Gran parte de la cría del reno en la actualidad tiene por objeto sencillamente la producción de carne. Durante la trashumancia tradicional de manadas enteras de renos, los pastores y sus familias también se desplazaban, a pie o en esquíes. Ahora, sin embargo, muchos utilizan motos de nieve, camiones o helicópteros, aunque algunos siguen prefiriendo caballos.

Negocios y política

Algunos samis viven en las montañas, mientras que otros lo hacen en poblaciones forestales. Una población sami es una unión económica y administrativa, creada con objeto de criar renos y regulada por la ley sueca de la cría del reno. Cada población alberga varias explotaciones pecuarias de renos y tiene una zona cercada para pastar. Muchas explotaciones gestionan asimismo los renos pertenecientes a personas que trabajan o viven fuera de la población.
Hacia finales del siglo XIX, muchos samis se establecieron de forma permanente para realizar actividades agropecuarias basadas en el reno (agricultura mixta). Sin embargo, los estilos de vida nómadas anteriores llevaron a las autoridades a tomar algunas decisiones muy polémicas, cuyas repercusiones se prolongaron hasta bien entrado ya el siglo XX. La ley de pastos del reno, de 1928, limitó la propiedad de renos y la pertenencia a cualquier población sami a los pastores y sus familias. Las nuevas restricciones implicaron que los agricultores mixtos tuvieran que entregar sus renos para la matanza o perder su derecho a marcarlos.
La cría del reno suele ser un negocio familiar sami.
La cría del reno suele ser un negocio familiar sami. Foto: CJ Utsi
Hoy día, las generaciones más jóvenes encuentran otras profesiones, y los samis intentan aligerar las regulaciones para que la gente pueda pertenecer a una población sami sin tener que poseer renos.

El idioma sami

Los samis tienen su propio idioma, extendido por Suecia, Noruega, Finlandia y Rusia. El idioma está dividido en tres dialectos principales: el sami del Norte, en la zona más septentrional; el sami de Luleå, alrededor de Jokkmokk, Gällivare y parte del municipio de Tysfjord, en Noruega; y el sami del Sur, en la zona meridional alrededor de las provincias de Västerbotten y Jämtland, así como las cercanías del límite geográfico de Sápmi, en Härjedalen y Dalecarlia.
El Gobierno sueco ha dado al Parlamento sami (Sametinget) una influencia y unos recursos económicos mayores para conservar el idioma sami. Se han seleccionado 18 municipios para proteger, fomentar, conservar y desarrollar la cultura sami, así como para formar grupos consultivos.
Aproximadamente 6.000 samis hablan su lengua materna y, de ellos, un 90 por ciento hablan el sami del Norte.
El sami es un idioma rico. Así, por ejemplo, hay más de 100 formas distintas de decir nieve. Pero, a pesar de su abundancia de términos descriptivos, el idioma carece de género. Por ejemplo, el pronombre personal son puede referirse a él o ella, así como a un animal o un objeto.
El sami escrito no fue vinculado al alfabeto sueco hasta 1950. Entonces se le dio también otras siete letras pronunciadas con sonidos ceceantes que no existen en sueco. En 1979 se imprimieron las reglas de ortografía del idioma. Es probable que esa sea la razón de que muchos samis mayores no sepan leer ni escribir su propio idioma.

Ropa tradicional sami llevada también por los jóvenes

El orgullo en el patrimonio sami se puede observar a veces en la ropa tradicional, especialmente en el traje popular sami, el kolt, que ha pasado de ser ropa de trabajo a prenda de carácter festivo. El diseño del kolt varía según el origen geográfico. Los trajes tradicionalmente azules presentan por lo menos 12 estilos diferentes y difieren según sean para hombres o mujeres. Algunos han sido objeto de rediseño y se les han dado dibujos familiares característicos. Otra influencia es asimismo la de la moda contemporánea. Los samis jóvenes tienden a preferir un estilo tradicional de prendas de seda vistosas.
Los samis más jóvenes prefieren seda vistosa a la hora de vestirse tradicionalmente.
Los samis más jóvenes prefieren seda vistosa a la hora de vestirse tradicionalmente. Foto: CJ Utsi
El kolt se lleva siempre en ocasiones especiales, como en bautizos, funerales, bodas y confirmaciones. La versión masculina es más corta que la femenina, si bien tiende a ser más larga en el sur de Sápmi que en el norte. Con el kolt se lleva un cinturón, zapatos acordonados, un mantón o una pechera, un cuello “de tormenta” y un sombrero.
En otro tiempo, los cuellos “de tormenta” protegían del viento, de ahí su nombre, pero, en la actualidad, se parecen más a capas decoradas. En el norte, los llevan los hombres y en el sur, las mujeres. Las decoraciones varían, pero los samis de Luleå las llevan generalmente de plata o de peltre; los samis del Sur, de cuentas; y los samis del Norte, de vistosas telas con ribetes hechos a mano.

Educación

En 1942 se creó un centro de educación secundaria que, en la actualidad, opera en Jokkmokk, en el norte de Suecia. Ofrece capacitación en la cría del reno, la cocina tradicional, la artesanía y el idioma sami. Funciona como una fundación con miembros directivos de las asociaciones samis SSR y RSÄ, así como del Ayuntamiento de Jokkmokk.
Durante el periodo de clases, los alumnos están en régimen interno y tienen acceso a zonas de estudio y trabajo modernas.
En Suecia hay seis escuelas samis: en las ciudades de Karesuando, Lannavaara, Kiruna, Gällivare, Jokkmokk y Tärnaby, en el sur de Sápmi.
Cursos académicos de idioma sami se pueden seguir en las Universidades suecas de Umeå y Uppsala. El centro de investigación sami, CeSam, en Umeå, coordina las actividades investigadoras en cultura, idioma, historia y comunidades samis e inicia nuevas investigaciones.
La asistencia infantil sami ayuda también a conservar el idioma sami y transmitirlo a las generaciones más jóvenes, y se ofrece en diversos municipios. Algunos padres han creado cooperativas de asistencia infantil, como la de VaerienMaanah (los niños de la montaña) fundada en 2010 en el sur de Sápmi.
Las tradiciones samis se transmiten por medio de la asistencia infantil pública y de cooperativas de asistencia infantil.
Las tradiciones samis se transmiten por medio de la asistencia infantil pública y de cooperativas de asistencia infantil. Foto: CJ Utsi

El Parlamento sami

La lucha política de los samis para lograr una mayor influencia y autonomía comenzó en la década de 1950 con la creación de asociaciones samis. Ahora, los samis están representados en gran parte por cuatro organizaciones interesadas: un partido político (LSS), dos federaciones nacionales (RSÄ y SSR) y una organización juvenil, Saminuorra. Esas se enfocan en distintas áreas de interés y pueden ser consideradas prácticamente como grupos de presión.
Desde 1993, los samis han tenido su propio órgano parlamentario elegido por votación popular, el Sametinget. Su misión consiste en salvaguardar, desarrollar y coordinar todos los asuntos relativos a áreas de interés samis.
Las elecciones al Parlamento sami se celebran cada cuatro años. El Parlamento tiene 31 escaños y los diputados se reúnen tres veces al año en distintos lugares de Suecia. Con el tiempo, los partidos políticos han cambiado, tanto de política como de número. El Sametinget se financia con subvenciones del Gobierno sueco y cuenta con un político a jornada completa: el presidente de la Cámara.
Pueden votar los registrados en el censo electoral, abierto a los que tienen el sami como idioma hogareño y se sienten parte de la sociedad sami. En los últimos años, el número de los que se registran en ese censo ha ido aumentando debido, no menos, al creciente interés por cuestiones políticas entre la juventud sami y a la mejor disposición de los samis mayores para aceptar su etnicidad.

Aspiraciones a una mayor autonomía

El Parlamento ha expresado su deseo de construir un edificio parlamentario de inspiración sami en la ciudad de Kiruna.
Entre las diversas cuestiones de actualidad, un objetivo que une a todos los partidos políticos es el de lograr una mayor autonomía. Ahora, el Sametinget solo tiene poderes para tratar asuntos relativos a la caza y la pesca, el pastoreo de los renos, la compensación por daños causados por depredadores, y la lengua y la cultura samis.
Los Parlamentos samis existentes en Finlandia, Noruega y Suecia han esbozado una convención nórdica común destinada a reforzar su posición como minoría étnica y a influir en decisiones referentes a asuntos samis.

Nuevas vías y antiguas tradiciones

El Sametinget ha abierto posibilidades para que los samis se cuiden de su cultura, sus tradiciones y su idioma designando a ciertos municipios como centros administrativos. Ello ha implicado nuevas oportunidades para fomentar intereses samis e incluir personal que hable sami en las residencias de personas mayores, la asignatura de historia sami en la educación primaria y letreros de información en sami en las escuelas y otros locales municipales.
Otra área de enfoque es la comida tradicional sami. Las generaciones anteriores crecieron usando el reno en su totalidad, con su carne como elemento permanente de la cocina sami. Muchos jóvenes samis quieren redescubrir platos que estaban desapareciendo, por lo que recetas locales tradicionales han encontrado nuevos seguidores entre la población, ya sea sami o no. Además, se están dando nuevos giros a platos clásicos, por ejemplo el carpaccio de reno.

Artesanía sami – Duodji

El reno representa una gran parte de la cultura sami, aportando alimento y materias primas de uso cotidiano. Los samis transfieren sus conocimientos sobre el reno mediante la educación formal y también de una generación a otra. Tradicionalmente, se conservaba y usaba cada parte del reno: la piel y los cuernos para hacer calzado y cuchillos; la carne para cocinar o para su ulterior proceso.
La artesanía sami, conocida por doudji, utiliza materiales naturales y, con frecuencia, tiene formas suaves y redondeadas, agradables al tacto pero funcionales. La ornamentación elaborada fue, y sigue siendo, importante, para resaltar las habilidades del artesano y conservar diseños familiares y culturales.
Muchos samis se dedican a la artesanía como medio para incrementar sus ingresos, si bien pocos son los que se ganan la vida con ella. Un certificado de calidad de la artesanía sami garantiza la autenticidad al comprador e indica que el artesano está reconocido por el ramo.
En la artesanía sami han irrumpido nuevos estilos y materiales y, hoy día, se utilizan una variedad de técnicas, como el vaciado de metales, las artes visuales y la fotografía. Cuanto más moderna es la forma artística, tanto más accesible resulta para los jóvenes samis.

Música, teatro y danza

El yoik es el canto sami tradicional y, en sus orígenes, estuvo vinculado estrechamente con la religión sami. Al ser considerado como una actividad pagana e inculta, fue prohibido durante mucho tiempo por el Gobierno.
El yoik describe algo o a alguien. Un yoik se transmite de una generación a otra y su estilo viene determinado por su origen. Los yoiks de los samis del Sur incluyen sonidos de animales, mientras que los del norte tienden a tratar de lugares.
La cantante Sofia Jannok en el Festival de Jazz de Estocolmo.
La cantante Sofia Jannok en el Festival de Jazz de Estocolmo. Foto: Oskar Zander/Rockfoto.nu
La música sami actual es una mezcla de yoik, rock y música contemporánea. Sofia Jannok, por ejemplo, interpretó el éxito de ABBA Waterloo en sami en relación con el concurso sueco para el Festival de la Canción de Eurovisión 2011. Otros cantantes que combinan los yoiks tradicionales con la música pop son Mari Boine y Wimme Saari. Al principio de su carrera, Nils-Aslak Valkeapää, más conocido por Áillohaš, vio temprano el yoik como una forma de arte y creó muchas obras poéticas.
El teatro es una forma más reciente de arte basada a menudo en antiguas leyendas o historias. Los samis cuentan con una rica cultura narrativa, a la que se han abierto nuevas perspectivas mediante el teatro. El Teatro Sami de Giron, que es el nombre de Kiruna en su idioma, escenifica varias producciones al año. Imprimir artículo